2º dia: Excursión a Estoril y Cascais
El segundo día en Lisboa, por la mañana disfrutamos de un buen desayuno, y para huir del calor, descansamos disfrutando de la piscina del hotel.

Y por la tarde hicimos una excursión a Estoril y Cascais.
Para disfrutar del paisaje tomamos la carretera de la costa, y fué la única vez que encontramos bastante tráfico y atascos. Sorprende que esta costa no esté llena de apartamentos turísticos, muchos solares vacíos enfrente mismo de la playa... En españa habría una febril actividad constructora.
Llegando a Estoril ya comienza a haber algunos hoteles y apartamentos turísticos. Cascais y Estoril están muy próximas, menos de 2 km.
En Estoril solo está el casino, en el que no teníamos ningún interés, por lo que pasamos, practicamente, de largo, hacia Cascais
Desde la carretera con esa luz, Estoril se veía realmente bonito, pero no habia sitio para parar y contemplar la vista despacio...
Dejamos atrás Estoríl, y entramos en Cascais...

Cascais fue creciendo en torno a la Fortaleza, alrededor las casas de los pescadores, la lonja...
El puerto, cayendo la noche, se llenó de actividad, botecitos saliendo y marineros trabajando, nos sentíamos un poco intrusas allí de turistas, haciendonos fotos.

Detrás de Mariví la playa da Ribeira.


Las callecitas y plazas estan muy cuidadas, y llenas de vida con muchos restaurantes que ponen sus terracitas en la calle, y hay mucha animación y vida, supongo que cuando llega el invierno, todo eso estará bastante más solitario.
Las callecitas y plazas estan muy cuidadas, y llenas de vida con muchos restaurantes que ponen sus terracitas en la calle, y hay mucha animación y vida, supongo que cuando llega el invierno, todo eso estará bastante más solitario.
Comimos en una de ellas. Una cena con música: había muchos músicos ambulantes, y varios llevaban un perrito con un cubo para las monedas. Supongo que mucha gente del pueblo intenta sacar un poquito de dinero aprovechando el verano.
Aquí comiendo bacalhau grelado

Y aquí espetada de lulas y camaroes

Bonitas las calles peatonales, con sus tiendas.

No hicimos visitas a monumentos o museos: Paço dos Condes de Guarda, Iglesia de Nossa Senhora da Assunçao, Iglesia de Nossa Senhora dos Navegantes, a Ciudadela etc.
A la vuelta, quisimos volver por la autopista, que debería llamarse "la inaccesible", tuvimos que dar vueltas de desvío en desvío, hasta llegar a Lisboa.