Quería dedicar tiempo a describir esos maravillosos seis días en Lisboa, con tantos descubrimientos y sensaciones, siguiendo los pasos de Pessoa... el café Brasil, la plaza do Rossio... pero se estropeó mi lector de CDs y me he quedado sin acceso a la mayoría de las fotos tan bonitas que hicimos, solo pude utilizar algunas que había subido a la red.
Sólo agradecer a Mariví su compañía como compañera de viaje, que soportó mis cambios de humor, mis protestas por el calor. Que me esperaba cuando yo ya estaba muy cansada y otras veces me seguía paciente en mis arranques de curiosidad inagotable! Cuidó de mí algún día que no me encontré bien, y se encargó de todo lo práctico, mientras yo me dediqué a buscar en las guías y a trazar planes... sin que pusiera nunca objecciones.